Lo inesperado, no existe

Pow!!
Lo que hay, es la falta de reflejos.
[Juanito alimaña -que tiene mucha maña-, se esconde dentro de la lavadora de casa. Espera a su dulce madre, dentro del tambor de hojalata. En ese momento, viene su madre -que estudia ingeniería de caminos en sus ratos libres- y procede a abrir la compuerta de la lavadora -allí donde fugazmente habita Juanito-, y comienza a integrar el tiempo: integral =de juanito dx=, y esto es la distancia que recorre Juanito dentro de la lavadora y el sonido de su voz diciendo:
- P....o....o....o....o....o....o...w....!
Todas las constantes (de Juanito) se transforman en X, y la madre de JuanitoX vuelve a integrar, saltando al esquema de velocidad casera, en el que la mano de ella coge la oreja de JuanitoX2 y lo extrae de la lavadora en un santiamén; momento en el cual vuelve a integrarse en un último proceso acelerativo y JuanitoX3 está de cara a la pared lamentando su inesperada suerte.
Con la ecuación a la vista, procedemos a derivar todo el asunto, y queda demostrado que lo inesperado no existe, cuando el instinto tiende a infinito.
Acabado el ejercicio, todo vuelve a ser una constante].
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Miss Amanda Jones dijo
Se sale.
28 Diciembre 2010 | 01:43 PM