Días infinitos
Los días infinitos ocurren cuando sólo te queda tiempo para pensar asido al volante del coche. O transitando meridianamente Madrid sobre las pasarelas. Cuando tienes que lidiar con cascotes de derrumbe y autobuses que te duchan al pasar. Los días infinitos ocurren cuando encuentras gente impaciente que se dan de bruces con alguna de tus circunstancias. En los días infinitos se toman seis cafés, no se hace siesta, sino se roban minutos de 6:05 a 6:09 y no se te puede olvidar el móvil ni por casualidad. En éstos días, el tiempo se estira, no hasta el infinito pero si se densifica hasta "despaciar" todo lo que sucede. Y entonces una lluvia sucede en stopmotion y cada gota es un tic tac penetrante y muy pausado.
Dicen en una isla del pacífico que quejarse de los días infinitos y de la climatología es signo de inconsistencia del carácter.
Pero claro, el que lo dijo, seguro estaba tumbado en una hamaca hawaiana.
/

Flanagan dijo
¿Y qué tal un día infinito tumbado en una hamaca hawaiana en una isla del pacífico (en compañía, claro)?
21 Febrero 2010 | 12:34 PM