Teléfono
Son las 6 de la tarde y con dos asuntos por resolver me tumbo en el sofá con una taza de café humeante sobre el estómago.
La bebo con la idea de espabilar, pero pasa justo lo contrario. Así que sueño que me subo al coche, voy al correo, pongo una caja con repuestos de bicicleta con destino Barcelona, y pregunto cómo va a la tarde a la chica de gafas que suele tramitar mis envíos. Entonces vuelvo al sofá, me acomodo dando un casi imperceptible giro, y me digo que ya no me da tiempo de ir al correo. Vuelvo a sumergirme para bajar hasta el jardín de casa y podar todos los setos, mientras por mi boca sale una humareda que se abre paso por el frío desconcertante que hace para ser las 7 de la tarde.
Suena el teléfono, y recuerdo de golpe todo lo que tenía que hacer. Levanto la taza, ya fría, de mi estómago y voy corriendo a la cocina para coger el teléfono en lo que creo que será su última llamada.
- ¿Si?
- Buenas tardes, soy Sofía Trifulca del Carrefour, si dispone de unos minutos puedo facilitarle inform...
- mmmm, ahora mismo estoy bastante ocupado, lo siento... voy a colgar.
Y entonces... espabilé.
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valpertuna dijo
son especialmente inoportunas
13 Diciembre 2009 | 12:13 PM