Plancha binaria on/off
Planchar no es cosa sana
On /
Desde hace días me sucede algo curioso, referido a la zoología de casa.
La mayoría de las veces (que plancho) suelo dejar la mesa de planchar, apoyada en la pared de mi habitación. Y debajo, sobre la pared, (a ver en cuántos contextos es posible escribir esta frase) queda el interruptor de la luz.
Oculto.
Entonces cada vez que entro en la habitación paso la mano (el brazo, incluso) por debajo de la mesa de planchar, replegada sobre la pared, y enciendo la luz.
Casi parece un truco de magia, pero así funciona.
Así que si pasan muchos días en los que no plancho, son muchos los días en los que enciendo la luz pasando la mano por debajo de la plancha, recostada sobre la pared.
Y así muchas veces.
Para apagar la luz es idéntico el procedimiento.
Entonces, raramente ocurre que me llevo la mesa de planchar a otro sitio de la casa.
Porque ya no hay espacio entre tantas bicicletas que se mueven acompasadamente a ritmo de oferta y demanda.
Y al acabar de planchar (en el salón, por ejemplo), reclino la plancha sobre otra pared. Sin interruptor debajo.
Y aquí es donde viene lo maniqueo del asunto: cada vez que voy a encender la luz del salón, paso la mano (el brazo, incluso) por debajo de la plancha, buscando un interruptor perdido.
Y tanteo lo invisible. Y a pesar de que no hay nada lo busco con vehemencia. Y no hay luz.
Este hecho repetitivo y cansino no me sucede una vez al día (a la noche, quiero decir), sino muchas.
Sospecho que tantos días, como estuvo la plancha con el interruptor a cubierto.
Pero no oculto al fin y al cabo. Oculto está cuando no está.
Sospecho que esto me ocurre tantas veces como la plancha, las paredes y las luces de mi casa lo deseen.
Lo conjuren.
Lo persigan.
Off \
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Bo Peep dijo
Jajajaja, nunca hubiera pensado que el tema plancha daba para tanto. :)
Voy ahora mismo a ponerme a hacer algo doméstico a ver si se me ocurre un post tan chulo como este.
22 Julio 2009 | 03:11 PM