Makoto Wasisabe y la fregona
Valoro la modernidad de otra forma desde que una amiga se ríe de ella.
Con gracia y sin fisuras.
Llevaba un rato deambulando por Madrid durante la noche de los libros.
El bajar tarde y aparcar en un lugar muy alejado de todo, hizo que fracasara tremendosamente en tres lugares.
Pero entonces llegué a las puertas del Círculo de Bellas Artes.
Y allí la encontré: a Makoto Wasisabe.
Que hizo un garabato gigante de seis metros (inspirada en las montañas del Tibet) con una fregona.
Y allí todos que la aplaudimos.
Y de un plumazo gigante me alegró la noche.
Makoto, Tusisabes!
Así va recorriendo el mundo.
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