Animarse en 30 pasos

Llevo largo tiempo dando vueltas a esta entrada, como quien sostiene una piedra (inanimada) en el cuenco de la mano y cree que la pone redonda de tanto manosearla. Pero puede que esté exagerando.
El principio de todo fue, sentado en el sofá, con Advertising y Publicity, revisionando por nosesabequenumerodevez a Porco Rosso. Grande Porco Rosso. Siempre que intento explicar a alguien lo extraordinario de Porco Rosso (y por qué todos deberíamos ver esta película animada, al menos una vez) acabo describiendo los momentos que más me gustan. No es de recibo explicar el guión o las sutilezas, porque para eso ya está la película por sí misma; y acabo yendo directo a frases que empiezan como: "Advertising se emociona con...", o "Publicity se incorpora sobre el sofá cuando..." o "Yo mismo, se me hace un nudo dentro..."
Como Porco Rosso no es lo único que vemos recurrentemente, un día empecé a apuntar las películas con las que nos emocionamos. Y a dar al "Impr Pant" mental en los momentos emociónicos. Ojo al concepto que reaparece más abajo. Y porque ya vista 100 veces una película, se puede dar el "Impr Pant" mental sin perder el hilo.
Según se iban acumulando películas (únicamente de animación), intenté darles cierto orden. Alguna forma de clasificación. Las que son rarunas las primeras. Las más clásicas las siguientes. Pero no, borrón y cuenta nueva. Mejor separarlas por las Disney occidentalizadas y las Miyasaki orientalizadas. También consideré el encasillarlas por lo entendibles que pueden ser según la edad, porque no es lo mismo ver Cars de Pixar, que Steamboy de Otomo. De hecho ésta última, todavía no la vemos los tres, pero a mí me emociona. Y por ello, empecé a hacer una lista exclusivamente para más mayores, pero sólo desde el punto de vista de entender los conceptos... lo emocional (para la elección) seguía al mismo nivel de Advertising y Publicity (y por ende de toda su tribu).
Finalmente, abandoné las listas. Y las clasificaciones. Y las sectorizaciones. Y las geolocalizaciones.
En lo que se tarda en beber el café de la mañana fui anotando películas en un papel, y salieron treinta. Al mediodía, recordé otras. Y luego muchas más, quizás hasta sumar cincuenta, pero decidí quedarme con las treinta iniciales de la mañana.
A las treinta, les he acuñado tres momentos emociónicos de los descritos arriba. No descifran nada en especial de la trama, o puede que si lo hagan (he intentado que no)... y quizá sean más apropiados para aquellos que ya han visto la película. O quizá sean una idea para ir a por ella, para los que no la han visto, e intentar descubrirlos. Si es este el caso, apunte los títulos, y vaya a verla cuanto antes.
Aquí tengo todas las 30. En una carpeta del ordenador. Pone: 30 animaciones. Luego de acabar la entrada las borraré y se quedarán en el soporte que merezcan. Son todas fáciles de encontrar.
Sin orden, ni criterio, aquí van las primeras tres de las treinta, con lo que entendemos que son nuestros tres momentos más animados...
1. Mi Vecino Totoro.
Totorito, como le dice Advertising, es una película fantástica de Miyasaki, y da la impresión de que aunque la veas la última, se coloca al principio de todo. Es una historia sencilla, con algo cercano a una cotidianidad rural que nos llega sin saber muy bien por qué. Es como si fuese el viaje que todos querríamos hacer. Tener un campo. Tener un árbol. Tener una bici para ir al cole. Y no, no es una historia sencilla. Es compleja de cojones. Pero es sencilla. En cualquier caso, es una de nuestras pelis preferidas, y según pasan los días, se activa un chip en nuestra cabeza (en casa) que nos hace decir: "Eh!, que llevamos tiempo sin ver Totoro". Y allí que vamos, en una bicicleta.
Publicity se parte cuando Totoro abre la boca de esta manera. Lo que viene a continuación es impagable.

Advertising se agazapa como Mai (la niña de la imagen) viendo como se escabullen los pequeños totoros del fondo. Directamente se baja del sofá y se pega a la pantalla.

Éste de aquí, ve esta imagen y casi puede sentir la sombra del árbol. Y me da sueño. Y apetece dormir plácidamente. ¿No le pasa lo mismo a usted?

2. El Gigante de Hierro.
No conocía esta película, hasta que la vi reseñada como una de las películas de animación con mejor detalle gráfico e impecable acabado del dibujo. Y es cierto. La historia es un poco rara, y se resuelve muy... bueno, no diré cómo se resuelve. Tiene momentos de bajón y otros de subidón. Subidón, bajón, subidón, bajón... lo que igual engancha y hace reír. No entendemos, por qué no es más conocida esta joya de los largometrajes animados. Cosas del marketing inanimado.
Publicity hace exactamente lo mismo que éstos dos. Siempre y sin excusas.

Advertising sabe a dónde va el Gigante de Hierro (y se alegra)... y no saben ustedes a dónde va hasta que lo vean con sus ojos.

Quien escribe, intenta adivinar si el motor del coche averiado es un dos litros ú un ocho cilindros. Y entonces viene la frase aquella: ¿que más puede pedirse? Para mí, la película empieza en este punto de la trama.

3. Toy Story 2.
Ni se le ocurra preguntar por qué no Toy Story 1. Yo tampoco lo entiendo. Hemos pasado de ella, sin pensarlo mucho. El caso es que Toy Story 2, es una de las pelis que más momentos épicos nos proporciona. Y damos gracias a Pixar por ello. Lo grandioso de este largometraje, es que ya puedo ir a la cocina por sólo dos minutos, que me llamarán a voces, diciéndome que me estoy perdiendo algo. Y casi siempre es verdad. Me estoy perdiendo algo. Por ello esta peli es culpable, en parte, de que acabe tendiendo ropa a horas poco apropiadas. Creo que más que la aventura de Woody, nos atrapa lo que les sucede a los secundarios. ¡Viva el no-protagonista brillante!
Publicity le echa la bronca al personaje, cada vez que ve esta imagen. Y es que intenta Buzz, algo que no puede hacerse.

Advertising, a la voz de Buzz que dice: "Por aquí"... efectivamente va por allí como si le fuera la vida en ello. Es el punto álgido de la aventura.

En la imagen, una de las escenas más realistas que haya visto en el mundo de Pixar. Es tan cierta la reparación que hace el hombre viejo del muñeco, tan detallada, tan minuciosa... que acabamos desmenuzados.

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Obviamente, el post no iba a salir corto. Que de cortos ya hablaremos el lustro que viene.
Por ahora, mantengamos la vista en los largometrajes. Por que va de eso,... que si los has visto... mejor.
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Próximas películas:
Porco Rosso
Tekkonkinkreet
Kirikú y las Bestias Salvajes
Flanagan dijo
Qué maravilla de post, a fe mía. Ya salivo pensando en los demás. Plas plas plas.
18 Abril 2009 | 01:27 PM