Ambiente normalizado y revenido

Les miro dormir, entre un amasijo de mantas, con un edredón como eje de toda la planicie donde respiran. Se está a gusto. Tienen cinco almohadas de dónde escoger. Dos mantitas de esas de no soltar. Si me tumbo un ratito en cualquiera de sus lados, se hunden encantados y profundos. Se regodean en el sueño. El aire es suave y ténuemente agradable.
Todo es una estructura molecular a tamaño familiar.
Parece efímero, pero es el hormigón más resistente de toda la casa.
Una celda BCC en toda regla.
Y luego, baño martensítico en aceite. Ella hierro, él carbono.
De soldaduras y fundiciones, habremos de hablar en los años que vendrán.
Es así.
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Ceni dijo
Los fines de semana ayp son una auténtica gozada bloguera.
20 Diciembre 2008 | 02:04 AM