No hablamos de distancia, sino de velocidad (o Caperucita Integral)

Recontando el cuento de Caperucita Roja, cuando tocó al Lobo Feroz despedirse y marcharse por el camino más corto resulta que llegamos por primera vez a un punto de inflexión lógico. Porque ¡ah! error... el camino que siguió el Lobo Feroz no fue el corto. ¿O si?
- Que el Lobo fue por el corto, ya que llegó más rápido a casa de la abuela...-, dice papá.
- Que no, que fue el largo. El corto lo hizo Caperucita...-, dice la niña.
- A ver ¿pero quién llegó primero?-, buscando la lógica.
- El lobo...-, segurísima.
- Y por eso fue por el camino cor...-, concluyent...
- ¡LARGO!-, contundente.
- Pero a ver... -, 0º grados.
Llegado este punto es menester caer en cuenta, en lo descabellado de estar convenciendo a ayp de un punto que perfectamente podía estar defendiendo en mi trabajo o en un contexto adulto. Así que mejor romper mi punto de vista. Y no ser tan cortos.
Fsssssssh!
- Lo ves ahora, ¿eh?... Caperucita por el corto porque había hecho más veces el camino a casa de la abuela.
- Muy lógico.
- El lobo el más largo porque fue en coche.
- Y caperucita caminando, ¡no?
- No... en bici.
Claro, es el Lobo Veloz y Caperuciclista Roja.
(Nooooo, Caperuciiiiiita Roooosa!!!)
Nadie me había dicho que era así.
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Imagen de Tipika.
encontrada dijo
Me gustan tus cuentos remasterizados. Y que la caperuza sea rosa, eso me gusta mucho más. Un beso
11 Noviembre 2008 | 12:16 PM