Desmontando a Anónimo, a Pablo y a Parrault (ii)

Los tres cerditos y el lobo feroz (Decimo séptima variante)
- ... y cuando los dos cerditos llegaron corriendo a la casa del cerdito mayor, les entreabrió la puerta su novel cuñada.
- ¿y tú quién eres?-, dijeron los cerdos jadeantes y sorprendidos.
(entreabrió es la palabra clave, llegado este punto).
Fin.
La moraleja, así rápidamente, es que hay que tener contactos en el mundo lobuno y en el cerduno.
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Ilustración de Frédéric Stehr
