por Sol y por aceite
Calor, extenuante. No en la calle. En la casa.
No acierto a encontrar la altura exacta de la persiana, en la que el flujo del aire sea lo bastante bueno como para compensar el sol que puede pasar.
Ahora es el momento de hacer todo despacio, como la pasta de garbanzos con cebolla, ajo, tahine y aceite de oliva. Sentarse a la sombra de la terraza, con la persiana en su justa medida y regar generosamente un pan* con pasta de garbanzo y aceite de oliva.
Afuera, Barcelona, húmeda espera a que sean las 18 horas para bajar hasta la carrera de l'amargor y desde allí seguir bajando hasta la heladería que da a la pequeña piscina de la casa de baños por la que se paga 1,45 euros por despejar el calor de la piel, por chisporrotear en el agua y por pensar que el humus de garbanzos no nos queda tan mal para ser unos principiantes.
Ah!, todo acompañado de *pan de payes.
Faltaría más.
/
Sa dijo
Qué mal me sabe que tú no me enseñes lo que yo no conozco de mi ciudad.
Acabo de llegar, me voy mañana... tendrá que ser otro día.
Disfruta de esta humedad tan lacerante, por dios. La odiamos todos.
12 Agosto 2008 | 08:10 PM