Oda al Coracobraquial

Hay quienes, la vida les lleva en hombros. Hay quienes saben (o no) que sus brazos no se mueven auto-motivados. Es el reloj tic-tac en el límite el que les levanta como resortes (esos bíceps), es el ocaso puntual del sol, el que les avisa que es hora de cenar (ese coracobraquial). El arte (que es llevado en volandas), entonces, surge cuando el músculo (en plural) se mueve por sí mismo (esos tríceps), inspirados, sin mirar relojes, ni luces naranjas del sol acostado. Un músculo, por lo tanto, con autoestima (del brazo al antebrazo) es quien lucha contra la vida... a brazo partido.
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M dijo
Pero qué bonita Oda don Carlos!
7 Agosto 2008 | 04:25 PM