De yuca a yuca frita

En el medio, en el salto de una situación a otra, hay muchos antojos, acciones, deseos, conocimiento, horas, trabajo, descanso... el ir de un lado a otro, el anticipar ritmos en el mercado, en la calle, el leer aquí o allá, el hacer espacio en la agenda.
Entre la yuca cocida y la yuca frita, hay premeditación y aceite de girasol.
Hay sal, un toque de ajo con pimienta (casi un aroma), y un color que invita a morder.
Hay reserva de días y de tiempo, de desperezarse sin mirar el reloj.
De pedirse un día libre.
De venir de donde hay yuca.
De prepararla con los ojos puestos en ella y saborearla únicamente cuando está frita.

Luego de esto, el día continuará, naturalmente.
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elblogderosario dijo
Y dónde me dejas el plátano frito??? Quiero un post de plátano frito, con foto y todo.
Gracias.
2 Junio 2008 | 06:22 PM