Duelo pictográfico
(Pinta con un boli de punta fina y está dejando todo perdido. Sobre todo sus mangas.)
- Pssst... ese lápiz no es para pintar.
- Ah, no?... y poke?
(Pregunta repetitiva que da tiempo a las dos partes para planear una estrategia de ataque y derribo)
- Porque hay lápices para pintar y lápices para escribir. y ese que tienes en la mano es para escribir.
(Respuesta muy estructurada que sólo no vale dos cominos)
- Ah, si!... y poke?
- Porque es diferente cuando pintas que cuando escribes.
(duda y convencimiento en su cara causada más por el tono que por la respuesta en sí)
- AAAAAaahhhh!
(Rendija de solución final rápida a la situación).
- Cariño, ¿Tú qué quieres, pintar o escribir?
(Aun sostiene el punta fina en la mano y tiene claro que UNICAMENTE es para escribir. Voy recordando donde buscar los colores de punta gruesa.)
- Quiero escribir.
(Respuesta inesperada, que igual soluciona la escena a ambas partes).
- Y ¿qué quieres escribir?
- Quiero escribir un cocodrilo graaaAAAAnde.
- ...
(Silencio de esgrimista tocado)
- ¿Vale?
(Estocada cariñosa, más por el tono que por la pregunta en sí misma.)
- Vale.
(Entra Pablo en el salón, con mi linterna maglite en su boca, y una sonrisa del tamaño de un parque con columpios)
/

nadie dijo
Uyuyuy.... se empieza escribiendo cocodrilos y se termina escribiendo posts en plantillas de excel.
19 Octubre 2007 | 10:47 AM