Gamberro por tres días

En mi época de gamberro juvenil (que fue muy breve como indica el título) las más de las tardes ejercía de boxeador amateur en un pequeño callejón donde dimes-diretes y quítamedeallíestaspajas estaban a la orden del día.
Una caimanera en toda regla, como solía decirse.
Recordaba, de aquellos días, a un chico pelirrojo, irlandés, apodado Billy "El Silbador" que gustaba zurrarte con una sola mano, mientras silbaba alguna cancioncilla de Queen o Pink Floyd.
El caso es que era temible y un poco rastrerillo cuando estaba enfadado u ofendido. Solía acercarse a su contrincante con un tono dialogante, haciendo ver que únicamente quería hablar para deshacer el malentendido o agravio. El resto de chicos, sólo poníamos las palmas delante de él, al coro de "cálmate Billy!, cálmate Billy".
Y él solía decir: "si yo lo único que quiero es hablar, no véis que estoy tranquilo".
Cuando bajábamos la guardia, repartía con la izquierda por doquier; y primero a su oponente.
Pim-pum-pam.
Es curioso que haya personas que para zurrar por sorpresa, propongan hablar.
Y viceversa.
/

Miss Calamar dijo
Y las que reparten (me incluyo, a veces) hostias habladas, no te olvides.
27 Agosto 2007 | 07:19 PM