La Coctelera

Swibel

15 Agosto 2007

Notas de verano

Me he dejado olvidada la afeitadora durante tres semanas dentro del cajón, por lo que tengo la extraña sensación de no ser yo. No pasa nada. Ese cosquilleo dura sólo un día, después de rasurarme.

Siempre vuelvo al mismo libro casual, todos los veranos. Este agosto, este año, he leído por primera vez las siguientes palabras:

(...) Muy avanzada la tarde, subíamos al montículo a contemplar el resplandor del crepúsculo y hablar distendidamente cuando nos sentíamos inclinados a ello. Y estos versos aparecían... “Bestias-nubes tragan el sol caído; y el arco-luna dispara las estrellas fugitivas”(...)

He perdido las gafas durante un par de horas. Las busqué borrosamente y decidí volver a tumbarme en el sofá-cama. Semidormido y con los ojos cerrados, al dejar caer mi brazo hasta el suelo, las gafas se han refugiado en mi mano.

Regreso a Madrid con ganas de verla en trazos fuertes, como si me estuviera perdiendo algo importante cuando no he estado en ella. Me repito que es imperdonable no haber entrado aun en el Palacio Real, aunque adivine que no haya nada allí que me interese. Nada más volver a Madrid, y dar mis primeros pasos por sus adentros, me parece igual de vulgar o interesante, con los mismos matices y los mismos detalles de siempre. Seguramente es mi culpa, todo este malentendido.

Tercer y último viaje a un fiordo. A veces somos como el fiel de un metrónomo que hace trac-trac, trac-trac. Como el de los Paralamas.

Veo a Emma Thompson fumando un cigarrillo y me apetece comprarme un cenicero.

He hecho trizas el espejo derecho de mi coche dando marcha atrás en una calle de Pamplona. Ahora bien, algo se ve a través de él. Y cuatro coches por detrás y a mi derecha que en realidad son uno.

He volado una cometa llena de delfines con dos personitas expertas en cometas y en delfines. Cuesta que despegue la bendita, pero luego descubres que esa era la parte divertida. Hasta el viento se aburre de soplar seguido tanto tiempo. En todo caso, ha abierto una nueva dimensión a las "mefotáras" del viento, del cielo y de los juegos de cometas. Una puerta más. Una llave más.

Una semana sin ver mi correo y encuentro un email de un malabarista que me pide algunas fotos que tengo de él “malabareando”. Que olvido. Que poco tiempo antes de marcharme para enviárselas. Le respondo brevemente que mañana las tendrá en su buzón. Llevo un buen rato buscándolas y por fin las he encontrado. Son de hace un año y luce igual. El sombrero un poco más nuevo, eso si.

Entro en una ciudad y veo una chica sobre una bici, esperando a que cambie el semáforo. Se parece a Miss Guisante. Cambia el semáforo y cada uno por un tramo, se marcha a diferente velocidad. Me pierdo por la ciudad, y media hora después logro aparcar. Al cerrar la puerta, pasa por mi lado la chica de la bicicleta. Que casualidad. Se pierde entre la gente del bulevar y yo camino despacio, a diferente velocidad. Ando buscando el centro de la aldea, y por el óvalo exterior encuentro la calle que me llevará hasta la catedral. Me detengo en un esquina y de una frutería, sale comiéndose un melocotón, la chica de la bici.

Hoy no he comido nada pensando en las tostas de la Cava Baja. Hay una de salmón con aguacate que me hace tururú.

Había puesto mucha atención a una conversación que sostenían dos ancianos en un pueblo pequeñito de los pirineos atlánticos, para poder referirla a los amigos con palabras y aspavientos. Era un tema poco corriente y totalmente fuera de contexto. Algo inusual, desde luego. Sin embargo, ahora sólo tengo la idea de haberla querido contar.

1600 kilómetros, 23 horas, 18,4 km/litro, 75 km/hr promedio.

No dejo de escuchar esto... retro, retrotraer, retrometro, retromode...

En la época que trabajé como albañil, un cabroncete jefe de obra me dijo mirándome a los ojos: "óyeme bien, (cojones!) las baldosas, azulejos y cualquier gres en general, deben sumergirse en agua la noche anterior para que no absorban el agua de la mezcla". Hoy he visto como en "bricomanía" pegaban un buen tablero de gres, sin mezclas, sin cemento, sin concreto, sin hormigón, sin jefe de obra, sin expertos, sin trucos... casi unas piezas de lego. Me he quedado de una pieza.

¿Y si nos dan un euro por cada Polo que nos rebasa en la carretera, será que puedo comprarme uno de esos en el transcurrir de una semana y sumarme a la cadena?

He visto hoy a Superman en la televisión y sigue en su línea.

Es un día de verano en el que nada tengo que hacer después de la comida. Nada me empuja hacia el minuto siguiente, ni al minuto anterior. Para lo rápido que pasa todo, un instante así merece ser puesto en unas notas de verano.

Y estamos a la mitad.

/

Tags: notas, verano, agosto

servido por swibel 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Vadoman

Vadoman dijo

ese es mi coche!!!!!!!!!!!!

20 Agosto 2007 | 06:24 PM

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Fotos

swibel todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera