Anna, Luis y Tomoko

Hace muchísimos meses, conocí a una dibujante que iba trazando bocetos en el tren que hace el recorrido de Madrid a Aranjuez. Mientras dibujaba, yo intentaba adivinar si el objeto de su atención eran cuatro viejecitos que se sentaban juntos, o una familia compuesta por papá-pelirrojo, mamá-rubia e hija-peliruboja.
Además de esa duda, también quería saber si dibujaba lo que veía en realidad o si sólo delineaba una figura diferente basada en lo que veían sus ojos.
Al final acabé conversando un buen rato, garabateando los emails en un ticket desgastado, y ofreciendo fotos a cambio de bocetos. Fotos que no enseñé ese día, bocetos que no ví ese día.
Al día siguiente envié mis fotos y nunca recibí los bocetos por respuesta.
Hasta hoy.
Hace muchísimos años, que sé que un amigo de la infancia vive en Barcelona con su chica y que les va estupendamente. Y sé que él sabe cómo me va a mi en Madrid. Pero a pesar de eso nunca nos llamamos, ni nos escribimos y nos dejamos al abandono de forma intencionada. Graciosamente abandonados. Porque en realidad, puede que durante todo este tiempo hemos dado por sentado que volver a conversar tantos años después, sería igual a mantener una conversación a un día de distancia.
Y hemos dejado pasar 365 semanas sin conversar.
Hasta hoy.
Hace muchísimos días, que escucho una canción en Rn3. Y no sabía el nombre de la chica que la cantaba. Y no puedo sacarme la melodía de la cabeza. Y me gusta especialmente cuando dicen la palabra "claps" y lo que viene después con un repiqueteo de Banjo Islandés. Y no me sabía el nombre de la chica, no porque no pusiese atención a su nombre, sino porque es impronunciable. Ya lo he dicho; es Islandés. Y quizás pudiera decirlo fonéticamente, pero no sabía que letras componían su nombre.
(hasta hoy)
Hace muchísimos días, que escucho esta canción...
/

Volando boy dijo
Nunca habia visto tres historias tan sutiles enhebradas con un hilo tan delgado y fuerte a la vez.
Hasta hoy.
Gracias amigo.
9 Marzo 2007 | 09:14 AM