Johansen

Vuelve de aquí, para allá. De allá para acá.
Con ustedes, Kevin Johansen.
Ahora mismo, probablemente, en 15 coches que circunvalan la m30 se escucha a este señor. Si señor.
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10 Noviembre 2009

Vuelve de aquí, para allá. De allá para acá.
Con ustedes, Kevin Johansen.
Ahora mismo, probablemente, en 15 coches que circunvalan la m30 se escucha a este señor. Si señor.
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9 Noviembre 2009

Les gusta todo del juego. Y lo cierto es que es una pequeña y breve obra de arte. El dibujo, la forma de andar del robotito protagonista, el background, los controles, la música, los enigmas por resolver... hasta cuando no avanzamos en la trama, es divertido.
Lo dejamos y volvemos más tarde.
Algo como el día a día de cualquiera.
Hemos tardado un montón de semanas en resolverlo, en trazos de 10 minutos. Los puzzles van incrementando su dificultad y me parece que abordan los problemas de lógica de toda la vida. Una especie de homenaje, quizá. En este caso, ayp han ido avanzando a su ritmo; metiendo al robotito en líos y llegado el obstáculo, entre los tres abríamos las cajas de sorpresa. Muy recomendable a los entusiastas del "point and click" y de los juegos de aventura.
Una prueba de ello aquí: Machinarium
Si te gusta, puedes comprarlo por unos 10 euros. O descargarlo vía emule. Viene con banda sonora incluida (que es también una pequeña maravilla), y que en nuestro caso hemos trasladado al coche y (volver a) jugar a adivinar que parte del juego era. Mi oído no acierta ni una, y en cambio el de ellos todas, con descripciones a lo loco, pero precisas.
Viven concentrados en el juego, en la vida, en la música.
No como yo, que una vez resuelto el puzzle de turno, voy a por café. O vino.
No apto para impacientes, y muy recomendable para los que fallan más que aciertan, que a veces es la clave para entrar en un invernadero con un láser crece-plantas, un proyector viejuno de diapositivas y mariposas eléctricas que sueñan con puertas mecánicas abiertas.
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9 Noviembre 2009
9 Noviembre 2009
Hablamos mucho, últimamente.
Preparando algo más elaborado de lo habitual (mezzanina de espaguetis, con salsa por dentro y bechamel por encima) un largo y afilado espagueti se cuela por debajo, queriendo juntarse entre el fuego y el metal.
Y empieza a tostarse.
Creo que fue la primera cosa, que descubrí en la cocina, ¿se sienten así los alquimistas, no?
En la cocina de mi abuela. Acercar un espagueti alargado, protegido (yo) por su propia longitud, y ver cómo transmutaba en algo que sabía a pan, algo diferente (aunque sepa a pan), mientras se contorsionaba alejándose y acercándose a ese fuego sereno que salía de la (hoy) antigua hornilla (también ayer). Sin tostarlo demasiado, ni poco.
Así que me he puesto a tostar espaguetis debajo del fogón (de hoy) con ayp como espectadores. Y hemos probado a lo que sabe. A lo que sabía.
Y esa preparación tan poco elaborada, nos supera y nos encanta. Como una varita que reúne todo: magia, sabor, sorpresa y aroma de pan recién hecho.
Que no es pan, ni es nada, sólo un espagueti que se escapa por debajo del fogón (de ayer y hoy).
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28 Octubre 2009
Demasiado tiempo con el word, demasiado tiempo en la M30
Concordará conmigo, el observador habitual de matrículas callejeras, que la separación habitual entre letras y números no existe en el presente ejemplo.
Así que:
b) La matrícula es falsa.
g) La matrícula es errónea.
3) Ese semáforo tarda mucho en cambiar.
7) Hemos perdido el sentido de algo a costa de otro.
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20 Octubre 2009
18 Octubre 2009
15 Octubre 2009
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