
- ¿Te acuerdas que casi nos matamos bajando por aquellas calles?
- Pues, a decir verdad, no.
- Que iba yo con unos patines en línea, como si estuviera esquiando por los alpes suizos y cuando iba a una velocidad endemoniada no sabía ni cómo iba a frenar, y entonces tu te acercaste con la bicicleta, te pusiste a mi lado, y yo me sujeté del sillín y tú fuiste frenando poco a poco, pero entonces se acercaba el semáforo por donde iban cientos de coches a 100 por hora, y no podías frenar de golpe, porque nos matábamos, y nos saltamos el paso de cebra, la bici se desestabilizaba, y ya veíamos a la pelona con esos dientes pelaos, y los coches a un milímetro de nosotros, y tuvimos que poner pie en tierra, y... me salvaste la vida.
- Joder, pues no me acuerdo de nada de eso. Que bien, entonces te salvé la vida...
- Increíble que no te acuerdes...
- Tendrás que pagar las cañas, ¿eh?...
- Mmmm, tampoco te acuerdas que casi nos matamos con tu Mustang, ¿no?
- Pues, a decir verdad, y creo que me repito... no.
/
servido por swibel
sin comentarios
compártelo
- mientras más; menos… vaya paradoja,
- ooooooh, es que la vida es un paquete familiar de pan bimbo…
- ¿y eso qué significa?
- ah, no sé… yo soy de pan de barra.
/
servido por swibel
sin comentarios
compártelo

Hablamos mucho, últimamente.
Preparando algo más elaborado de lo habitual (mezzanina de espaguetis, con salsa por dentro y bechamel por encima) un largo y afilado espagueti se cuela por debajo, queriendo juntarse entre el fuego y el metal.
Y empieza a tostarse.
Creo que fue la primera cosa, que descubrí en la cocina, ¿se sienten así los alquimistas, no?
En la cocina de mi abuela. Acercar un espagueti alargado, protegido (yo) por su propia longitud, y ver cómo transmutaba en algo que sabía a pan, algo diferente (aunque sepa a pan), mientras se contorsionaba alejándose y acercándose a ese fuego sereno que salía de la (hoy) antigua hornilla (también ayer). Sin tostarlo demasiado, ni poco.
Así que me he puesto a tostar espaguetis debajo del fogón (de hoy) con ayp como espectadores. Y hemos probado a lo que sabe. A lo que sabía.
Y esa preparación tan poco elaborada, nos supera y nos encanta. Como una varita que reúne todo: magia, sabor, sorpresa y aroma de pan recién hecho.
Que no es pan, ni es nada, sólo un espagueti que se escapa por debajo del fogón (de ayer y hoy).
/
servido por swibel
2 comentarios
compártelo
Y me dice:
Bueno dame letra, músico. A ver si hacemos las cosas buenas.
Y si.
/
servido por swibel
2 comentarios
compártelo

Demasiado tiempo con el word, demasiado tiempo en la M30
Concordará conmigo, el observador habitual de matrículas callejeras, que la separación habitual entre letras y números no existe en el presente ejemplo.
Así que:
b) La matrícula es falsa.
g) La matrícula es errónea.
3) Ese semáforo tarda mucho en cambiar.
7) Hemos perdido el sentido de algo a costa de otro.
/
servido por swibel
2 comentarios
compártelo
Cuando tú...
Cuando la palabra tú, son dos, ocurre algo singular.
Cuando la palabra tú, son dos, una es la "t" y otra la "u".
Cuando la palabra tú, son dos, que no haya preguntas de la él, ellos, vosotros, ellas,...
Cuando la palabra tú, son dos... yo no soy na´.
/
servido por swibel
2 comentarios
compártelo