Les gusta todo del juego. Y lo cierto es que es una pequeña y breve obra de arte. El dibujo, la forma de andar del robotito protagonista, el background, los controles, la música, los enigmas por resolver... hasta cuando no avanzamos en la trama, es divertido.
Lo dejamos y volvemos más tarde.
Algo como el día a día de cualquiera.
Hemos tardado un montón de semanas en resolverlo, en trazos de 10 minutos. Los puzzles van incrementando su dificultad y me parece que abordan los problemas de lógica de toda la vida. Una especie de homenaje, quizá. En este caso, ayp han ido avanzando a su ritmo; metiendo al robotito en líos y llegado el obstáculo, entre los tres abríamos las cajas de sorpresa. Muy recomendable a los entusiastas del "point and click" y de los juegos de aventura.
Si te gusta, puedes comprarlo por unos 10 euros. O descargarlo vía emule. Viene con banda sonora incluida (que es también una pequeña maravilla), y que en nuestro caso hemos trasladado al coche y (volver a) jugar a adivinar que parte del juego era. Mi oído no acierta ni una, y en cambio el de ellos todas, con descripciones a lo loco, pero precisas.
Viven concentrados en el juego, en la vida, en la música.
No como yo, que una vez resuelto el puzzle de turno, voy a por café. O vino.
No apto para impacientes, y muy recomendable para los que fallan más que aciertan, que a veces es la clave para entrar en un invernadero con un láser crece-plantas, un proyector viejuno de diapositivas y mariposas eléctricas que sueñan con puertas mecánicas abiertas.
Demasiado tiempo con el word, demasiado tiempo en la M30
Concordará conmigo, el observador habitual de matrículas callejeras, que la separación habitual entre letras y números no existe en el presente ejemplo.
Así que:
b) La matrícula es falsa.
g) La matrícula es errónea.
3) Ese semáforo tarda mucho en cambiar.
7) Hemos perdido el sentido de algo a costa de otro.
Cuando la palabra tú, son dos, ocurre algo singular.
Cuando la palabra tú, son dos, una es la "t" y otra la "u".
Cuando la palabra tú, son dos, que no haya preguntas de la él, ellos, vosotros, ellas,...
Cuando la palabra tú, son dos... yo no soy na´.
Contar lo que sucede en Animadrid, una vez que ha pasado es un poco cruel, para qué nos vamos a engañar. Incluso entra un poco de desasosiego el recordar lo que se vió, sin tener la opción de volver a verlo en el momento que se quiera.
Compartirlo. Reverlo.
Revelarlo.
Por eso llego, de la mano de ayp, a casa y empezamos a buscar por aquí y por allá algunos de los cortos que más nos gustaron y que persisten por un ratos en nuestro entramado neuronal.
Sábado y domingo, asistimos los tres, a reveladoras piezas de puro arte visual, buen guión, despejadas ideas... y más allá de Madrid en un reducto alejado de todo. Incluso de aquello que se llama todo.
Sin poner relevancia en ninguna especialmente, os dejo una pequeña selección de lo que si se puede ver por aquí cerca, o al menos un pequeño esbozo en forma de trailer.
** De lo primero que vimos: "Pimienta" y nos reímos hasta estornudar. El corto completo aquí.
** Luego nos quedamos invadidos por "Lost & Found", e incluso debió pasarse este corto infinitas veces hasta la hora de merendar.
** Margarita, si la que estaba tranquilita... hace un viaje. Trailer aquí.
** Uno en el que no se puede desvelar nada. Todo misterio. Ahí va el nombre: El Incidente de la Torre 37. Casi nada. Trailer aquí.
** Y finalmente el que más nos ha impresionado por su técnica: Happy Duckling. Advertising y Publicity se han sentido transportados a su tierna infancia de hace... de hace ná. Trailer aquí.
A ver qué más cae en los cinco días que faltan de festival.
A ver qué más cae.
A ver.