Jdin en Gran Vía

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22 Noviembre 2009
22 Noviembre 2009
En una matriz normal.
No sabe la mandarina que una mano acecha, unida ramificadamente a unos ojos que la desean, y a una boca que saliva, y que a pocos centímetros, suspira un conjunto geneticamente cercano (fraterno), que contempla sucesivos programas titiridiales agendables en el futuro medianoplacista, y que continuando la extensión lineal de los dos puntos iniciales, duerme plácidamente un grupo celular relajado, aglutinado y verjado lateralmente por dos botas emparejadas que en su cabecera miran subjetivamente como la mandarina ha sido capturada por una mano que acechaba, unida ramif...
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18 Noviembre 2009
16 Noviembre 2009
No dicen que vuelan, porque giran...
Luces
Bicis
Malabaristas
Tiempo
Ratos
Canela
Noche
Asfalto
Pocas cosas más...
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12 Noviembre 2009

- ¿Te acuerdas que casi nos matamos bajando por aquellas calles?
- Pues, a decir verdad, no.
- Que iba yo con unos patines en línea, como si estuviera esquiando por los alpes suizos y cuando iba a una velocidad endemoniada no sabía ni cómo iba a frenar, y entonces tu te acercaste con la bicicleta, te pusiste a mi lado, y yo me sujeté del sillín y tú fuiste frenando poco a poco, pero entonces se acercaba el semáforo por donde iban cientos de coches a 100 por hora, y no podías frenar de golpe, porque nos matábamos, y nos saltamos el paso de cebra, la bici se desestabilizaba, y ya veíamos a la pelona con esos dientes pelaos, y los coches a un milímetro de nosotros, y tuvimos que poner pie en tierra, y... me salvaste la vida.
- Joder, pues no me acuerdo de nada de eso. Que bien, entonces te salvé la vida...
- Increíble que no te acuerdes...
- Tendrás que pagar las cañas, ¿eh?...
- Mmmm, tampoco te acuerdas que casi nos matamos con tu Mustang, ¿no?
- Pues, a decir verdad, y creo que me repito... no.
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11 Noviembre 2009
Se encontraron con un hombre apacible sentado, en un rectángulo con pequeños cilindros de baquelita. Sorbiendo café.
Y digo se encontraron, porque había fila para hacer preguntas al hombre apacible.
Hombre sabio. Con cara de saber. Media cara, al menos.
Y allí estaban, esperando a que acabara el café. El hombre apacible.
Y un poquito impacientes si que estaban, en la fila, porque llevaban un ratillo esperando, y el hombre apacible, nada.
No decía nada el hombre apacible. El condenado.
Y allí estaba. Y estaban.
El hombre apacible con su taza amarilla (gris claro) sentado en un rectángulo (bueno más bien de pie, pero parecía sentado por el efecto macro de la foto). Y los demás, de pie.
Y seguía llegando gente.
Con preguntas en la cabeza.
Montones de preguntas.
Y el hombre apacible, allí, con media cara de saber las respuestas (la otra media cara se la tapaba la taza que sorbía) a todas las preguntas.
Y la fila creciendo. Y las preguntas.
Y si, estaban todos un poquito hartos de esperar al hombre apacible, porque al fin y al cabo, el apacible era él y no ellos.
Bueno todos estaban hartitos, menos el hombre apacible. Que que había estudiado un montón para ser apacible.
Seguro que bebía café cuando estudiaba y de allí le quedó el vicio.
A ver quién le pregunta eso mismo.
Tantas preguntas.
¿Y qué tal todo? (nos preguntamos retóricamente fuera de la foto).
Todo muy tranquilo (mientras observamos la imagen).
Y nadie decía nada.
A ver quién preguntaba algo y se levantaba el hombre apacible, tan tranquilo...
... a por más café.
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11 Noviembre 2009
- mientras más; menos… vaya paradoja,
- ooooooh, es que la vida es un paquete familiar de pan bimbo…
- ¿y eso qué significa?
- ah, no sé… yo soy de pan de barra.
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10 Noviembre 2009
Vuelve de aquí, para allá. De allá para acá.
Con ustedes, Kevin Johansen.
Ahora mismo, probablemente, en 15 coches que circunvalan la m30 se escucha a este señor. Si señor.
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