Bi - furca - ión
Hay cosas que mejor de dos.
Una foto, una canción.
Lo visual y lo visual.
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18 Noviembre 2009
16 Noviembre 2009
No dicen que vuelan, porque giran...
Luces
Bicis
Malabaristas
Tiempo
Ratos
Canela
Noche
Asfalto
Pocas cosas más...
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12 Noviembre 2009

- ¿Te acuerdas que casi nos matamos bajando por aquellas calles?
- Pues, a decir verdad, no.
- Que iba yo con unos patines en línea, como si estuviera esquiando por los alpes suizos y cuando iba a una velocidad endemoniada no sabía ni cómo iba a frenar, y entonces tu te acercaste con la bicicleta, te pusiste a mi lado, y yo me sujeté del sillín y tú fuiste frenando poco a poco, pero entonces se acercaba el semáforo por donde iban cientos de coches a 100 por hora, y no podías frenar de golpe, porque nos matábamos, y nos saltamos el paso de cebra, la bici se desestabilizaba, y ya veíamos a la pelona con esos dientes pelaos, y los coches a un milímetro de nosotros, y tuvimos que poner pie en tierra, y... me salvaste la vida.
- Joder, pues no me acuerdo de nada de eso. Que bien, entonces te salvé la vida...
- Increíble que no te acuerdes...
- Tendrás que pagar las cañas, ¿eh?...
- Mmmm, tampoco te acuerdas que casi nos matamos con tu Mustang, ¿no?
- Pues, a decir verdad, y creo que me repito... no.
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11 Noviembre 2009
Se encontraron con un hombre apacible sentado, en un rectángulo con pequeños cilindros de baquelita. Sorbiendo café.
Y digo se encontraron, porque había fila para hacer preguntas al hombre apacible.
Hombre sabio. Con cara de saber. Media cara, al menos.
Y allí estaban, esperando a que acabara el café. El hombre apacible.
Y un poquito impacientes si que estaban, en la fila, porque llevaban un ratillo esperando, y el hombre apacible, nada.
No decía nada el hombre apacible. El condenado.
Y allí estaba. Y estaban.
El hombre apacible con su taza amarilla (gris claro) sentado en un rectángulo (bueno más bien de pie, pero parecía sentado por el efecto macro de la foto). Y los demás, de pie.
Y seguía llegando gente.
Con preguntas en la cabeza.
Montones de preguntas.
Y el hombre apacible, allí, con media cara de saber las respuestas (la otra media cara se la tapaba la taza que sorbía) a todas las preguntas.
Y la fila creciendo. Y las preguntas.
Y si, estaban todos un poquito hartos de esperar al hombre apacible, porque al fin y al cabo, el apacible era él y no ellos.
Bueno todos estaban hartitos, menos el hombre apacible. Que que había estudiado un montón para ser apacible.
Seguro que bebía café cuando estudiaba y de allí le quedó el vicio.
A ver quién le pregunta eso mismo.
Tantas preguntas.
¿Y qué tal todo? (nos preguntamos retóricamente fuera de la foto).
Todo muy tranquilo (mientras observamos la imagen).
Y nadie decía nada.
A ver quién preguntaba algo y se levantaba el hombre apacible, tan tranquilo...
... a por más café.
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11 Noviembre 2009
- mientras más; menos… vaya paradoja,
- ooooooh, es que la vida es un paquete familiar de pan bimbo…
- ¿y eso qué significa?
- ah, no sé… yo soy de pan de barra.
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10 Noviembre 2009
Vuelve de aquí, para allá. De allá para acá.
Con ustedes, Kevin Johansen.
Ahora mismo, probablemente, en 15 coches que circunvalan la m30 se escucha a este señor. Si señor.
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9 Noviembre 2009

Les gusta todo del juego. Y lo cierto es que es una pequeña y breve obra de arte. El dibujo, la forma de andar del robotito protagonista, el background, los controles, la música, los enigmas por resolver... hasta cuando no avanzamos en la trama, es divertido.
Lo dejamos y volvemos más tarde.
Algo como el día a día de cualquiera.
Hemos tardado un montón de semanas en resolverlo, en trazos de 10 minutos. Los puzzles van incrementando su dificultad y me parece que abordan los problemas de lógica de toda la vida. Una especie de homenaje, quizá. En este caso, ayp han ido avanzando a su ritmo; metiendo al robotito en líos y llegado el obstáculo, entre los tres abríamos las cajas de sorpresa. Muy recomendable a los entusiastas del "point and click" y de los juegos de aventura.
Una prueba de ello aquí: Machinarium
Si te gusta, puedes comprarlo por unos 10 euros. O descargarlo vía emule. Viene con banda sonora incluida (que es también una pequeña maravilla), y que en nuestro caso hemos trasladado al coche y (volver a) jugar a adivinar que parte del juego era. Mi oído no acierta ni una, y en cambio el de ellos todas, con descripciones a lo loco, pero precisas.
Viven concentrados en el juego, en la vida, en la música.
No como yo, que una vez resuelto el puzzle de turno, voy a por café. O vino.
No apto para impacientes, y muy recomendable para los que fallan más que aciertan, que a veces es la clave para entrar en un invernadero con un láser crece-plantas, un proyector viejuno de diapositivas y mariposas eléctricas que sueñan con puertas mecánicas abiertas.
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9 Noviembre 2009
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